El valor del análisis geoespacial

Ho Chi Minh City
Análisis de comportamiento y movilidad de habitantes en la ciudad de Ho Chi Minh City en Vietnam
Imagen obtenida de la web de Carto

Escribo estas líneas en medio del período de Aislamiento Social Obligatorio decretado por el Gobierno del Perú a partir del día 16 de marzo del presente año, a causa de la propagación del COVID-19 a nivel global, y que esperamos que pronto termine...

En esta ocasión, me animo a escribir sobre el valor de los Sistemas de Información Geográfica y Ánálisis Geoespacial (o Geospatial Analysis en inglés) para el procesamiento y visualización de datos sobre la ciudad, y , en consecuencia, para la toma de decisiones al respecto.

En la imagen animada con el que se inicia esta publicación, se puede ver como a lo largo de las 24 horas de un día, como se mueven las personas de la ciudad de Ho Chi Minh en Vietman: cuales son las arterias más concurridas, cuales son los puntos más congestionados, cuales son los principales puntos de concentración de personas por franja horaria, entre otros. En un análisis más profundo, el procesamiento de esta información junto a otros datos podría permitir, por ejemplo, identificar cuales son los principales centros atractores-generadores de viajes, analizar los usos de suelo de esos sectores y sus alrededores, determinar que vías son más propicias para establecer zonas de tránsito calmo o de convivencia, etc; vemos, pues, que pueden darse diversas lecturas al respecto.

Justo en estos días de aislamiento, un buen amigo y compañero de trabajo, compartió conmigo esta publicación del Centro de Producción del Espacio, un centro de investigación adscrito a la Facultad de Arquitectura, Diseño y Construcción de la Universidad de Las Américas de Chile, que encuentro muy interesante, dado que ha realizado un mapeo sobre los lugares más favorables al contagio del COVID19 en el Gran Santiago.

Animación de los mapas donde se ubica la mayor cantidad de espacios que facilitan el contacto social y potencial contagio por esta vía. Fuente: Juan Correa. Obtenido de esta página.

Como se puede ver en la imagen anterior, la sistematización y procesamiento de datos  espaciales (principalmente, los lugares donde ocurre concentración de personas) ha permitido identificar las concentraciones de focos de riesgo de contagio por el COVID-19, y, por ende, ofrece la posibilidad de contribuir a la toma de decisiones sobre donde se debe actuar en el Gran Santiago. Sobre esto, es importante resaltar lo que se señala en la publicación:
"(...) El riesgo es el hecho que se da desde una decisión la cual se toma sobre un conjunto de conocidas probabilidades, en este caso en específico: el coronavirus necesita contacto social para contagiar. Para reducir el riesgo de contagio, entonces, era vital saber dónde estaban los elementos urbanos que pueden cerrarse y donde potencialmente se concentra la interacción y el intercambio entre personas en todo el Gran Santiago. (...)" Ahora bien, ¿qué sucede en el caso peruano?
Ahora bien, en el caso peruano también existen importantes esfuerzos por tener Sistemas de Información Geográfica con información de diversas temáticas y sectores, que permitan realizar un análisis espacial a nuestras ciudades. Una de ellas, y a mi juicio una de las más importantes, es el Sitio de Información de Datos Espaciales del Perú y el Nodo Central de la Infraestructura de Datos Espaciales del Perú (GEOIDEP) de la Presidencia del Consejo de Ministros del Gobierno del Perú, que es donde se aspira a centralizar la información espacial que recopila y producen los diversos sectores y entidades públicas del país, puestas a disposición de ciudadanos, empresas y a las mismas instituciones del estado. En su web puede encontrar el Catálogo Nacional de Metadatos, el Catálogo Nacional de Servicios Web, acceso directo a diversos Geoportales, Visores de mapas y aplicaciones, entre otros que vale la pena revisar. No obstante, si bien esto supone un avance que merece la pena revisar y difundir, se puede ver que la cantidad de la información es aún limitada. 

En el caso de la ciudad de Lima -sin ánimo de ser Centralista- también sucede que existen algunos pocos distritos que cuentan con un Sistema de Información Geográfica, siendo los que tienen los estratos socio-económicos más altos los que cuentan con herramientas de este tipo. No obstante, a principios de año nos llegaba la noticia de que el Banco Mundial destinaría una importante suma de dinero para impulsar el Catastro Urbano Nacional de Perú, lo cual contribuiría muchísimo -tal y como señala la noticia- a optimizar la gestión urbana, la gestión de riesgos de desastres y la recaudación de impuestos en las municipalidades del país. Un buen amigo y colega, Aldo Facho Dede, Arquitecto Urbanista co-fundador de la Red Latinoamericana de Urbanistas, explica en este breve artículo los beneficios que esto tendría. Sin duda, el Catastro Urbano Nacional también contribuirá a tener una mejor base de datos para contar con Información Geográfica más completa, y con ello sea posible el análisis geoespacial de nuestras ciudades.

Es importante señalar que la calidad y precisión del análisis geoespacial que se realiza dependerá mucho de la cantidad y fiabilidad de la información que se tenga disponible. Ya existen otras ciudades en Latinoamérica, como Buenos Aires, Medellín o Sao Paulo, que están aplicando la Ciencia de Datos y los Sistemas de Información Geográfica para orientar de la mejor manera su desarrollo urbano y gestión territorial.

Como hemos visto en los ejemplos mostrados al principio de esta publicación, la información recopilada, sistematizada y procesada ha permitido identificar atributos como la intensidad, escala, temporalidad y repitibilidad, y es allí donde radica su utilidad, importancia y valor para visibilizar circunstancias específicas o singulares, y con ello orientar la toma de decisiones de la manera más propicia sobre el espacio que todos compartimos y en el que nos toca convivir: nuestra ciudad.

Lima, 26 de marzo de 2020

Comentarios